Los principales medios deportivos ecuatorianos coincidieron en que la eliminación dejó una enorme sensación de frustración, sobre todo porque la selección había ilusionado a su afición tras vencer a Alemania durante la fase de grupos. La expectativa era competir de tú a tú frente a México, pero el desarrollo del encuentro fue muy distinto a lo esperado.
Diversos portales y espacios de análisis señalaron que la Tri nunca logró reaccionar después de los goles tempraneros de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. También hubo críticas hacia el planteamiento del equipo y la falta de capacidad para generar oportunidades claras frente a la portería mexicana.
En varios comentarios y editoriales predominó la autocrítica por encima de las excusas. Algunos medios calificaron la actuación como una de las más flojas del torneo para Ecuador y destacaron que el conjunto mexicano fue superior en intensidad, presión y contundencia durante prácticamente todo el encuentro.









